De mi abuela Maruja aprendí a disfrutar del cine. Le encantaba Clark Gable y escuchaba a los pájaros de su ventana. Cocinaba las mejores filloas. Y tuvo a mi padre, Enrique, que me llevaba a ver películas de James Bond y Spielberg cuando era pequeña.
Las historias siempre han sido importantes para mi familia. Y espero poder escribir algún día la nuestra. Mientras recopilo material, me dedico a la comunicación y a la defensa de los derechos de las personas y la naturaleza.
Escribo, organizo eventos, conecto personas, busco colores y frases con gracia… Y aunque paso demasiadas horas delante del ordenador, ahora junto a mi perro Cosmo, me escapo cuando puedo a disfrutar de la naturaleza en mi Galicia natal y en Catalunya, mi tierra de adopción desde 2011.
Gracias por llegar hasta aquí, si trabajamos juntas, te invitaré a un café para que tú me cuentes también tu historia. Seguro que podemos contruir algo transformador y con propósito juntas.