Te podría hablar de mi currículum, pero eso ya lo tienes en LinkedIn. Así que prefiero contarte brevemente mi historia.

La persona más importante de mi vida es mi abuelo Ramón. Emigró a Brasil para sacar adelante a su familia y gracias a él estoy aquí. Durante la Guerra Civil, condenado a muerte, logró escondense en un pueblo de Tarragona. Me enseñó que nunca podemos olvidarnos de dónde venimos y que, a veces, las palabras están sobrevaloradas.

Contar historias siempre ha sido importante para mi familia. Y espero poder escribir algún día la nuestra. Mientras recopilo material y cariño, me dedico a la comunicación: escribiendo, organizando eventos, buscando colores y frases con gracia…

A Ramón le encantaba la verbena y de joven tocó en una orquesta que recorría Galicia. En uno de ellos conoció a mi abuela Guillermina, la hija del dueño de un salón de baile. Tuvieron a mi madre, la primera chica que se puso unos jeans en su pueblo.

Con los abuelos pasé muchos veranos en el pueblo yendo a las fiestas de
Sada, viendo ‘Luar’ en la TVG, y escuchando a Sarita Montiel. Por lo que sea, yo soy más del ‘Omega’ de Morente con Lagartija Nick, quizás porque nací en el año del punk, 1976.

De mi abuela Maruja aprendí a disfrutar del cine. Le encantaba Clark Gable y escuchaba a los pájaros de su ventana. Cocinaba las mejores filloas. Y tuvo a mi padre, Enrique, que me llevaba a ver películas de James Bond y Spielberg cuando era pequeña.

Contar historias siempre ha sido importante para mi familia. Y espero poder escribir algún día la nuestra. Mientras recopilo material y cariño, me dedico a la comunicación y a la defensa de los derechos de las personas y la naturaleza. Escribo, organizo eventos, conecto personas, busco colores y frases con gracia… Y aunque paso demasiadas horas delante del ordenador, casi siempre acompañada por mi perro Cosmo, me escapo cuando puedo a disfrutar de la naturaleza tanto en mi Galicia natal como en Catalunya, mi tierra de adopción desde 2011.

Mi playlist De Granada a Manhattan en 50 canciones: